PISOS DE ALQUILER PARA ESTUDIANTES Los caseros hacen su \'agosto\' en septiembre
03-08-2008
Fuente: Elmundo.es

La mayoría sube la mensualidad casi tres veces por encima del IPC

Muchos universitarios cambian de vivienda cada año para no pagar en verano

MADRID.- Para los universitarios que buscan piso, septiembre puede hacérseles cuesta arriba, y no sólo por los resultados de sus exámenes de recuperación.

Los estudiantes que se lancen a la 'caza y captura' de alojamiento durante este mes comprobarán que los arrendadores han aprovechado el descanso vacacional para subir el precio de los alquileres en porcentajes bastante más elevados que los del IPC.

Por poner un ejemplo: el curso anterior, un piso de tres habitaciones con baño, cocina, salón y terraza se arrendaba por 1.350 euros en junio. La vivienda no debió de pasar por la 'operación bikini' y en septiembre había engordado un 11% hasta los 1.500, en vez del 3% que le correspondía en concepto de aumento del nivel de vida.

Este 'sobrepeso' lo experimentan la mayoría de los alquileres que pagan los estudiantes, pero los que se permiten mayores excesos se agrupan en un lugar muy concreto: la Ciudad Universitaria. Miguel Ángel Sebastián, de Alfa Inmobiliaria, sabe bien que en esa zona reinan los propietarios: "Donde yo trabajo, cerca del Metro de Guzmán el Bueno, los caseros tienen la sartén por el mango".

En Ciudad Universitaria, los propietarios tienen 'la sartén por el mango'

La Universidad Complutense de Madrid es la que mayor número de alumnos concentra y ofrece cada año una suculenta 'hornada' de jóvenes ávidos por encontrar casa cerca de su facultad. "Los propietarios dan una patada y salen mil estudiantes, así que saben que pueden poner condiciones", comenta Sebastián.

En otros centros de estudios más pequeños, los caseros tienen que sudar un poco más para conseguir inquilinos. Por el campus de Getafe de la Carlos III puede verse a alguna propietaria que prefiere el trato personal a pegar anuncios en tablones y aborda a grupos de veinteañeros buscando su arrendatario ideal.

La ley de la oferta y la demanda no es la única causa del alza de precios en septiembre. La mayoría de profesionales del sector coinciden en que los estudiantes no suelen aguantar más de un año en el mismo piso. «El volumen de pisos en alquiler en verano se duplica. Es decir, si durante el año tengo 15 anuncios mensuales de pisos, en verano son 30 o más», comenta David Torralba, de un conocido portal de internet.

Puede que los universitarios no sean fieles a sus hogares temporales, pero mientras están en ellos, los 'miman': «Cuidan el piso mucho mejor que las familias, porque no necesitan tantas cosas, ni tienen niños pequeños», asegura Diego Poole, responsable de aluni.net, espantando el tópico de universitarios que destrozan casas a base de fiestas salvajes y poca limpieza. Aunque siempre hay algún garbanzo negro, como unos jóvenes que decidieron ahorrar tiempo metiendo platos y vasos junto con la ropa al poner la lavadora. Afortunadamente, comenta Poole, no hubo que lamentar daños.

Los estudiantes poseen una virtud muy valorada: pagan, y lo hacen puntualmente

Además de arrendatarios responsables (experimentos disparatados al margen) los estudiantes tienen otra virtud muy valorada por los propietarios: pagan, y lo hacen puntualmente. Todos los profesionales del sector han coincidido en señalar a los universitarios como 'los mejores pagadores'. Sobre todo porque el alquiler suele salir del bolsillo de los padres o del Estado, gracias a alguna beca de movilidad.

Los caseros, en definitiva, parecen encontrar buenos motivos para alojar a estudiantes, ya sea por obtener mayores ingresos, mantener en buen estado su piso o por vivir experiencias tan divertidas como tener inquilinos cubanos que en su primer día llenan la nevera de pollos, "por si al día siguiente no hay en la tienda".

El 'casting' de los inquilinos

En este 'test del alquiler', las mujeres juegan con ventaja: la mayoría de los caseros las prefieren a ellas

Los exámenes de septiembre no son las únicas pruebas que los universitarios tienen que aprobar. Si quiere dormir bajo techo durante el curso, el aspirante a inquilino ha de ser el tipo del propietario. En este 'test del alquiler', las mujeres juegan con ventaja. La mayoría de los caseros las prefieren a ellas. Algunos buscan únicamente "señoritas", mientras que otros se contentan con especificar entre paréntesis "preferible mujer".

Dado que las habitaciones en Madrid empiezan a acercarse más a los 400 euros que a los 300, lo segundo más demandado es ser "una persona seria y responsable", casi siempre en ese orden. Los fumadores no son bienvenidos, como tampoco la gente que traigan consigo malos humos: "Buscamos sobre todo buena gente, simpática y agradable. Por favor, absténgase quien no cumpla las condiciones".

Pero no todo va a ser pedir. Los propietarios también ofrecen. Desde «buen ambiente» y «tolerancia» hasta otros inquilinos, «estudiantes bilingües», muy convenientes para practicar idiomas. Muchos anunciantes rematan su texto con un entusiasta "¡Ideal para estudiantes!", pero otros lo consideran una exigencia más: "Sólo chicos universitarios". Tras tanta prueba, quizá alguno se plantee dejar la carrera...

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